Probablemente te hayas despertado con un poco más de calor que cuando te acostaste si alguna vez has tenido gripe, un sueño horrible o usado demasiadas mantas en la cama. Los factores anteriores pueden provocar sudores nocturnos, algo bastante habitual, como ya has podido adivinar. Dra. Denise Pate Destaca que las sequÃas nocturnas pueden indicar una condición más grave. Nos da consejos sobre cómo afrontarlas y cuándo puede ser necesario llamar al médico.